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| Surya Namaskara |
EL NOMBRE SÁNSCRITO SURYA SE REFIERE AL SOL y namaskara significa “saludo”. La práctica de surya namaskara fue transmitida por los sabios iluminados de la era védica. El sol simboliza la conciencia espiritual, y en la antigüedad era venerado a diario. En el yoga el sol está representado por píngala o surya nadi, el canal pránico por el que circula la fuerza vital o dadora de vida.
Este grupo de asanas dinámicas no se considera parte de prácticas tradicionales de hatha yoga porque fue agregado al grupo original de asanas posterior. Sin embargo es una forma muy efectiva de relajar, estirar, masajear y tonificar todas las articulaciones, músculos y órganos internos del cuerpo. Su versatilidad y sus aplicaciones hacen de surya namaskara uno de los métodos más útiles para inducir una vida saludable, vigorosa y activa, y al mismo tiempo para prepararse para el despertar espiritual que resulta de la expansión de la conciencia.
Surya namaskara constituye una sadhana o práctica espiritual completa, puesto que incluye asanas, pranayamas, mantras y técnicas de meditación. Es un grupo de asanas excelente para comenzar la práctica matutina. Surya namaskara tiene un efecto revitalizador directo sobre la energía solar del cuerpo que fluye a través de píngala nadi. La práctica regular de surya namaskara equilibra píngala nadi, tanto si está hiperactiva como si está hipoactiva. Al regular píngala nadi se equilibra todo el sistema de energía físico y mental.
Surya namaskara se compone de tres elementos: forma, energía y ritmo. Las doce asanas son la matriz física alrededor de la cual se teje la práctica. Estas asanas generan prana, energía sutil que activa el cuerpo psíquico. Su práctica en una secuencia estable y rítmica refleja los ritmos del universo; las 24 horas del día, las 12 fases anuales del zodiaco y los biorritmos del cuerpo. La aplicación de la forma y el ritmo de este grupo de posturas al complejo cuerpo/mente genera la fuerza transformadora que permite tener una vida más plena y dinámica.
Momento para la práctica: El momento ideal para practicar surya namaskara es al amanecer, la hora en que el día es más tranquilo. Siempre que sea posible practique al aire libre en dirección al sol naciente. El atardecer también es un buen momento para practicar porque se estimula el fuego digestivo. Sin embargo, surya namaskara se puede practicar en cualquier momento, siempre que el estómago esté vacío.
Preparación: Antes de comenzar la práctica párese con los pies juntos o ligeramente separados y los brazos sueltos a los lados del cuerpo. Cierre los ojos y tome conciencia del cuerpo físico como una unidad homogénea. Es posible que en esta posición el cuerpo se meza un poco de lado a lado o hacia delante y hacia atrás. Trate de minimizar esta oscilación y distribuya el peso del cuerpo de manera equilibrada sobre ambos pies.
Lleve la conciencia hacia el interior y comience a relajar el cuerpo con la mente. Lleve la conciencia por todo el cuerpo comenzando desde la parte de arriba de la cabeza y a medida que lo recorre relaje las tensiones. Intensifique, una vez más, la conciencia de todo el cuerpo físico y siéntase en armonía con él.

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